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domingo, 6 de marzo de 2011

Amada mía

Marzo es un mal mes para los que quedamos vivos. En el velatorio de alguien a quien quiero recordar como el maestro me enteré de que él no iba a ser el último de mi entorno en abandonarnos esta semana. El segundo lo sabía, lo sabía hacía más tiempo de que soñó vivir después de su muerte anunciada. Tuvo tiempo de despedirse de todos, con un poema para cada una de sus personas importantes. Dos de sus nietos han querido compartir algunos de ellos con nosotros, y yo quiero compartir con vosotros el final del que escribió dedicado a su amada:
Guarda secreto en tu alma
el amor que nos tuvimos
y nunca permitas, nunca,
dejarlo morir conmigo.
(B.R.J.)

miércoles, 13 de octubre de 2010

Táctica y Estrategia

by Mario Benedetti

Mi táctica es mirarte
aprender como sos
quererte como sos.

Mi táctica es hablarte
y escucharte construir con palabras
un puente indestructible.

Mi táctica es quedarme
en tu recuerdo
no sé como, ni sé
con que pretexto
pero quedarme en él.

Mi táctica es ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón ni abismos.

Mi estrategia en cambio
es más profunda
y más simple

Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé como, ni sé
con que pretexto
por fin me necesites

Porque, cómo dice mi profe de Internacionalización de Empresas... La táctica y la estratégia tienen mucho que ver, pero no se parecen en nada.

miércoles, 28 de julio de 2010

No volveré a ser joven

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
Jaime Gil de Biedma

viernes, 21 de mayo de 2010

Viaje a Ítaca

Cuando partas hacia Ítaca
pide que tu camino sea largo
y rico en aventuras y conocimiento.
A Lestrigones, Cíclopes
y furioso Poseidón no temas,
en tu camino no los encontrarás
mientras en alto mantengas tu pensamiento,
mientras una extraña sensación
invada tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones, Cíclopes
y fiero Poseidón no encontrarás
si no los llevas en tu alma,
si no es tu alma que ante ti los pone.

Pide que tu camino sea largo.
Que muchas mañanas de verano hayan en tu ruta
cuando con placer, con alegría
arribes a puertos nunca vistos.
Detente en los mercados fenicios
para comprar finos objetos:
madreperla y coral, ámbar y ébano,
sensuales perfumes, -tantos como puedas-
y visita numerosas ciudades egipcias
para aprender de sus sabios.
Lleva a Itaca siempre en tu pensamiento,
llegar a ella es tu destino.
No apresures el viaje,
mejor que dure muchos años
y viejo seas cuando a ella llegues,
rico con lo que has ganado en el camino
sin esperar que Itaca te recompense.

A Itaca debes el maravilloso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino
y ahora nada tiene para ofrecerte.
Si pobre la encuentras, Itaca no te engañó.
Hoy que eres sabio, y en experiencias rico,
comprendes qué significan las Itacas.

Me recogen en breve, vamos camino del aeropuerto. Me perderé unos días en mi (nuestra) particular búsqueda de la tierra prometida... Yo prometo disfrutarlo, vosotros, prometed que me echareis de menos. Volveré pronto!

jueves, 11 de marzo de 2010

No te rindas

No te rindas, aun estas a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo tambien el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.

Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.

Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos,

No te rindas por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque cada dia es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estas sola,
porque yo te quiero.

Mario Benedetti, cuya ausencia me acompañó en el inicio.