Els temps han canviat:
Ara som les princeses les que ens mengem als dracs.
Sant Jordi remasterizado
Los tiempos han cambiado:
Ahora somos las princesas las que nos comemos a los dragones.
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martes, 23 de abril de 2013
domingo, 16 de septiembre de 2012
Gracias, Javier Salvador
Esta es mi respuesta espontánea a un artículo de opinión publicado en un periódico de Almeria. LA he escrito desde la cama, aún con la mente sin despertar del todo, así que lo que escribo es sólo desde dentro. Desde lo que siento. Me gustaría que antes de leer mi texto, leyerais el artículo: Envidio a Cataluña
He explicado durante toda mi vida, a todo aquél que haya querido escucharme o leerme, desde siempre, lo que siento por mi tierra, por mis raíces, que al fin y al cabo, no es nada tan distinto de lo que siente la mayor parte de la gente por las suyas. Yo no era independentista porque creía que Cataluña tenía cabida dentro de un Estado español. No me volví con la crisis, como algunos apuntan, si tuviera que elegir una fecha, podría dar la de la sentencia del TC contra el Estatut, o un poco antes, cuándo mantuvieron a un juez con el mandato caducado para asegurarse la mayoría conservadora, o un poco antes, cuando en el Parlament se aprobó un Estatut de mínimos, pensando quizá que así lo aprobarían... La crisisi y la actitud de este gobierno sólo ha catalizado lo que llevamos tiempo sintiendo.
Yo hubiera podido sentirme española si España hubiera querido entender a Cataluña, pero no lo hace, no lo ha hecho. No nos entienden con nuestras diferencias culturales. El problema no son las personas, hay personas cojonudas en todas partes, personas cojonudas que entienden Cataluña, y personas cojonudas, que no la entienden porque la desconocen, pero lo peor de todo, no es toda esa gente que nos insulta, que hace del anti-catalanismo bandera electoral. El problema son todos los que se han quedado callados. Si este buen hombre hubiera escrito este artículo cada vez que alguno de sus políticos nos criticaba, si no hubiera tenido miedo a que le llovieran tortas por todos lados antes, si desde España, ese país al que pertenecemos, pero del que no nos sentimos parte, se nos hubiera defendido, no habríamos llegado aquí.
Es como cuando en el colegio el chulo de la clase se mete con el empollón de gafitas, unos cuantos le apoyan y hacen mofa de él porque además lleva aparatos... Y los demás, los buenos, miran a otro lado, incluyendo profesores. El empollón de gafitas y aparatos, tiene dos opciones, defenderse o aprender a hacerse fuerte, ignorarlo y hacerse mayor. Si opta por la segunda opción, acabará convirtiéndose en un adulto inteligente que sabe lo que quiere.
Pues eso somos. Antiguos empollones con gafitas que crecimos como pudimos ignorando un problema, esperando que cuando nos hiciéramos mayores todos, los chulitos dejaran de molestarnos. Lo que no vamos a permitir, es que en una cena de ex-alumnos, vuelvan a tratarnos igual. No estamos para que nos sigan dando collejas a nuestros años.
Gracias, Javier. Si todos los que piensan como tú hubieran hablado más fuerte (o simplemente hablado) antes, si alguien con sentido común hubiera roto una lanza a nuestro favor hace tiempo, si hubiéramos sentido que el resto de España se nos valoraba, si hubiéramos sentido no ya la admiración que nos profesas, si no al menos, un poco de respeto, nunca hubiéramos llegado hasta aquí.En parte también quiero que este escrito sirva de respuesta a mi querida Kashit0, al hilo del comentario en el anterior post en que explicaba por qué me manifiesto, y en definitiva, por qué quiero la independencia. No porque sea ella, si no porque es el único comentario contrario a la independencia formulado con respeto. Dice que le da mucha pena que no queramos seguir con ellos, mucha rabia que les rechacemos así. Y esto, pequeña, es exactamente lo que siento yo cada vez que algún gilipollas abre la boca en público insultándonos, diciendo mentiras como que aquí se persigue a los que hablan castellano, riéndose de nuestros incendios o diciendo que es Extremadura quien rescata a Cataluña, cuando el dinero que hemos pedido es menos que el dinero que está presupuestado y no transferido en los últimos dos años (expolios fiscales aparte), cuando se nos acusa de fascistas e intolerantes y cuando se nos exige que nos sintamos no Españoles, si no Castellanos. Tampoco entiendo que siendo la región que más riqueza aporte, en lugar de copiar nuestro modelo, o aceptar nuestros consejos, se intente cambiar, y se desprecie. Al fin y al cabo, cuando Europa nos "presta" dinero, sí le hacemos caso, ¿por qué no aplica lo mismo para nosotros?
Pero siento que ya es tarde. Estos días, en mis círculos más íntimos, los más radicales, los más didácticos, los que más argumentamos y hacemos por nuestra futura independencia somos descendientes de emigrantes, algunos incluso castellanohablantes, otrora defensores de un modelo integrador, federelista, que ya no vemos viable. Es demasiado tarde para confiar en la buena voluntad de una España que, cuanto menos, ha ignorado los ataques reiterados hacia nuestro pueblo. Duele tanto el agravio cómo la pasividad ante el mismo. Años y años de anti-catalanismo como leit-motiv (electoralista, o no) no se resuelven con un artículo amable, aunque salga de dentro y se agradezca de corazón.
Gracias por entendernos, por admirarnos, espero que podamos convertirnos en buenos vecinos.
He explicado durante toda mi vida, a todo aquél que haya querido escucharme o leerme, desde siempre, lo que siento por mi tierra, por mis raíces, que al fin y al cabo, no es nada tan distinto de lo que siente la mayor parte de la gente por las suyas. Yo no era independentista porque creía que Cataluña tenía cabida dentro de un Estado español. No me volví con la crisis, como algunos apuntan, si tuviera que elegir una fecha, podría dar la de la sentencia del TC contra el Estatut, o un poco antes, cuándo mantuvieron a un juez con el mandato caducado para asegurarse la mayoría conservadora, o un poco antes, cuando en el Parlament se aprobó un Estatut de mínimos, pensando quizá que así lo aprobarían... La crisisi y la actitud de este gobierno sólo ha catalizado lo que llevamos tiempo sintiendo.
Yo hubiera podido sentirme española si España hubiera querido entender a Cataluña, pero no lo hace, no lo ha hecho. No nos entienden con nuestras diferencias culturales. El problema no son las personas, hay personas cojonudas en todas partes, personas cojonudas que entienden Cataluña, y personas cojonudas, que no la entienden porque la desconocen, pero lo peor de todo, no es toda esa gente que nos insulta, que hace del anti-catalanismo bandera electoral. El problema son todos los que se han quedado callados. Si este buen hombre hubiera escrito este artículo cada vez que alguno de sus políticos nos criticaba, si no hubiera tenido miedo a que le llovieran tortas por todos lados antes, si desde España, ese país al que pertenecemos, pero del que no nos sentimos parte, se nos hubiera defendido, no habríamos llegado aquí.
Es como cuando en el colegio el chulo de la clase se mete con el empollón de gafitas, unos cuantos le apoyan y hacen mofa de él porque además lleva aparatos... Y los demás, los buenos, miran a otro lado, incluyendo profesores. El empollón de gafitas y aparatos, tiene dos opciones, defenderse o aprender a hacerse fuerte, ignorarlo y hacerse mayor. Si opta por la segunda opción, acabará convirtiéndose en un adulto inteligente que sabe lo que quiere.
Pues eso somos. Antiguos empollones con gafitas que crecimos como pudimos ignorando un problema, esperando que cuando nos hiciéramos mayores todos, los chulitos dejaran de molestarnos. Lo que no vamos a permitir, es que en una cena de ex-alumnos, vuelvan a tratarnos igual. No estamos para que nos sigan dando collejas a nuestros años.
martes, 11 de septiembre de 2012
Por qué me manifiesto
Hace 3 años escribía en este mismo blog que a mí, la Diada me dejaba indiferente. Que me emocionaban las canciones que hablaban de mi tierra, pero que la fecha en si, me parecía triste y gris. El post no gustó y escribí Un Post Polémico, tratando de explicar qué es la Diada para nosotros, los catalanes. O qué era hasta ahora.
Finales de 2009 fue un año duro para la Dignidad de Catalunya. Con la sentencia del Tribunal Constitucional, se hacía plausible una vez más que España no nos endendía. O no quería entendernos. También fue un año duro para la ciencia. Estábamos sufriendo los que creíamos que eran los peores recortes que veríamos, pero pronto descubrimos que se quedaban cortos.
Hoy, quiero explicaros a todos, por qué la Diada ha adquirido para mi, y para miles (millones!) de catalanes, otro sentido. Por qué me manifiesto. No es un sentimiento nuevo. Hace dos años ya salimos a la calle más de un millón. Y este año seremos más.
Yo voy, y esto es obvio, porque quiero una Catalunya independiente. Porque ya no aguanto más, porque estoy cansada de pertenecer a un sitio dónde creo que no se me quiere. Porque en plena crisis, el Expolio Fiscal es insoportable. Porque tenemos que pedir prestado el dinero que se nos debe y los mercados (oh, los mercados! Esos entes...) no se fían de nosotros. Porque encima se ríen , cuando en verdad, nos están dando la razón: España no nos sale a cuenta. Y lo dice un economista casi nada conocido. Catalán, eso sí. Porque Mariano no entiende nada, y no quiere entender y siguen apretando.
Por mi abuelo, que pese a descender de un capitán Carlista de los que vinieron hace 300 años, y ser católico, se fue con 17 años con los rojos, a defender la tierra que quería y la república en la que creía. Por los siete años de juventud que le robaron. Y por mi abuela, que pese a estar casada con uno, creyó toda su vida que los rojos eran demonios con cola; porque pese a ser franquista y hablar un castellano infame en los círculos finos, hablaba en catalán a sus hijos.
Por mi otra abuela, que nació en post-guerra y nunca conoció otra cosa que el franquismo hasta que al Caudillo le dio por morirse. Que siempre ha sentido Catalunya como su tierra, pese a que nunca la ha conocido libre. Por mi abuelo, gallego y pepero confeso, que está tan cansado de los recortes, y de lo mal que lo están haciendo que nos felicita cuando vamos de manifestación. Quiero creer que incluso de ésta. Por mi tía abuela, que recuerda cánticos que nunca deberíamos haber olvidado.
Por mis tíos, que pese a sus diferencias de edades, y sus ideologías políticas dispares, creen que esto es lo mejor para nosotros. Por mis primos y tíos jovenes, que llevaran a sus hijos a vivir un día histórico.
Por mis padres, que corrieron delante de los grises muchas veces, para conseguir una democracia que no les ha dado todo lo que debería. Ellos corrían y encontraban casquillos de bala. Nosotros encontramos gilipollas y oportunistas.
Por mi hermana, que pese a creer que la política no va con ella, y no haber pisado una mani desde que cumplió la mayoría de edad, pese a creer que todas acaban a hostias, se ha convencido y viene conmigo.
Por todos los políticos que quieren apropiarse de ésto, cuando son parte del problema. Y por todos los que la ningunean.
Por mis amigos castellanoparlantes anti-manifestaciones, que me han llamado para venir conmigo a esta. Por todos los que no vienen porque creen que estamos equivocados en las conclusiones, pese a estar de acuerdo en los argumentos.
Por España, porque la quiero, la respeto, y creo que hemos hecho todo lo que podíamos para encajar, pero no lo hemos conseguido. Es una relación rota. No creo ya que el federalismo o un pacto fiscal sean posibles. Dejémonos en paz, y sigamos cada uno nuestro camino, como iguales.
Por mi, mi pareja y mis amigos, porque todos nos planteamos seguir a nuestros amigos emigrados. Porque yo, quiero emigrar, dejar este país que nos niega un futuro digno, pero con mi tierra a cuestas.
Finales de 2009 fue un año duro para la Dignidad de Catalunya. Con la sentencia del Tribunal Constitucional, se hacía plausible una vez más que España no nos endendía. O no quería entendernos. También fue un año duro para la ciencia. Estábamos sufriendo los que creíamos que eran los peores recortes que veríamos, pero pronto descubrimos que se quedaban cortos.
Hoy, quiero explicaros a todos, por qué la Diada ha adquirido para mi, y para miles (millones!) de catalanes, otro sentido. Por qué me manifiesto. No es un sentimiento nuevo. Hace dos años ya salimos a la calle más de un millón. Y este año seremos más.
Yo voy, y esto es obvio, porque quiero una Catalunya independiente. Porque ya no aguanto más, porque estoy cansada de pertenecer a un sitio dónde creo que no se me quiere. Porque en plena crisis, el Expolio Fiscal es insoportable. Porque tenemos que pedir prestado el dinero que se nos debe y los mercados (oh, los mercados! Esos entes...) no se fían de nosotros. Porque encima se ríen , cuando en verdad, nos están dando la razón: España no nos sale a cuenta. Y lo dice un economista casi nada conocido. Catalán, eso sí. Porque Mariano no entiende nada, y no quiere entender y siguen apretando.
Por mi abuelo, que pese a descender de un capitán Carlista de los que vinieron hace 300 años, y ser católico, se fue con 17 años con los rojos, a defender la tierra que quería y la república en la que creía. Por los siete años de juventud que le robaron. Y por mi abuela, que pese a estar casada con uno, creyó toda su vida que los rojos eran demonios con cola; porque pese a ser franquista y hablar un castellano infame en los círculos finos, hablaba en catalán a sus hijos.
Por mi otra abuela, que nació en post-guerra y nunca conoció otra cosa que el franquismo hasta que al Caudillo le dio por morirse. Que siempre ha sentido Catalunya como su tierra, pese a que nunca la ha conocido libre. Por mi abuelo, gallego y pepero confeso, que está tan cansado de los recortes, y de lo mal que lo están haciendo que nos felicita cuando vamos de manifestación. Quiero creer que incluso de ésta. Por mi tía abuela, que recuerda cánticos que nunca deberíamos haber olvidado.
Por mis tíos, que pese a sus diferencias de edades, y sus ideologías políticas dispares, creen que esto es lo mejor para nosotros. Por mis primos y tíos jovenes, que llevaran a sus hijos a vivir un día histórico.
Por mis padres, que corrieron delante de los grises muchas veces, para conseguir una democracia que no les ha dado todo lo que debería. Ellos corrían y encontraban casquillos de bala. Nosotros encontramos gilipollas y oportunistas.
Por mi hermana, que pese a creer que la política no va con ella, y no haber pisado una mani desde que cumplió la mayoría de edad, pese a creer que todas acaban a hostias, se ha convencido y viene conmigo.
Por todos los políticos que quieren apropiarse de ésto, cuando son parte del problema. Y por todos los que la ningunean.
Por mis amigos castellanoparlantes anti-manifestaciones, que me han llamado para venir conmigo a esta. Por todos los que no vienen porque creen que estamos equivocados en las conclusiones, pese a estar de acuerdo en los argumentos.
Por España, porque la quiero, la respeto, y creo que hemos hecho todo lo que podíamos para encajar, pero no lo hemos conseguido. Es una relación rota. No creo ya que el federalismo o un pacto fiscal sean posibles. Dejémonos en paz, y sigamos cada uno nuestro camino, como iguales.
Por mi, mi pareja y mis amigos, porque todos nos planteamos seguir a nuestros amigos emigrados. Porque yo, quiero emigrar, dejar este país que nos niega un futuro digno, pero con mi tierra a cuestas.
miércoles, 25 de julio de 2012
Res-cat
Leído en Facebook y atribuido a Paco Cavaller, estudiante de periodismo y económicas:
En Cataluña cada vez es más la gente que clama por la independencia. Lo cierto es que somos una minoría los que nos sentimos, ante todo, españoles, pero de lo que no cabe la menor duda es de que, si nos centramos en los intereses puramente económicos y dejamos de lado el sentimiento, a Cataluña le conviene la independencia.
Escribo esto porque estos días se han leído muchos tuits y comentarios de 'tontos españolitos de a pie' que se han descojonado literalmente de Cataluña, ya sea por el gravísimo incendio que ha sufrido su tierra como por el anuncio de que la comunidad autónoma recurre al plan de rescate ofrecido por el Gobierno central español. La frase "cuando os conviene bien que sois españoles" me ha calado hondo y me ha hecho encenderme y replantearme muchas cosas.
Yo me siento español, pero hasta cierto punto. Llevo años aceptando que un extremeño (pobres, pagan el pato de ser siempre el ejemplo) se vaya de Erasmus con un 5 y yo en Barcelona necesite ser un erudito para ello, pero lo que no estoy dispuesto a aceptar es que se rían de que pidamos ayuda al Ejército español, porque NO HARÍA FALTA SI TUVIÉRAMOS EJÉRCITO PROPIO. No voy a consentir que se rían de que "España" nos rescate, porque esa España está rescatando en parte gracias a Cataluña, porque AUNQUE NO SE LE HAYA LLAMADO RESCATE, CATALUÑA LLEVA AÑOS RESCATANDO A MUCHO ESPAÑOL, CURRANDO Y CALLANDO COMO PUTAS. Y no pienso soportar que me venga un vago español a reirse de la que es, siempre ha sido y siempre será mi tierra, mi pueblo. Porque yo soy español lo primero, después catalán, pero sobre todo defensor de la VERDAD.
En Cataluña cada vez es más la gente que clama por la independencia. Lo cierto es que somos una minoría los que nos sentimos, ante todo, españoles, pero de lo que no cabe la menor duda es de que, si nos centramos en los intereses puramente económicos y dejamos de lado el sentimiento, a Cataluña le conviene la independencia.
Escribo esto porque estos días se han leído muchos tuits y comentarios de 'tontos españolitos de a pie' que se han descojonado literalmente de Cataluña, ya sea por el gravísimo incendio que ha sufrido su tierra como por el anuncio de que la comunidad autónoma recurre al plan de rescate ofrecido por el Gobierno central español. La frase "cuando os conviene bien que sois españoles" me ha calado hondo y me ha hecho encenderme y replantearme muchas cosas.
Yo me siento español, pero hasta cierto punto. Llevo años aceptando que un extremeño (pobres, pagan el pato de ser siempre el ejemplo) se vaya de Erasmus con un 5 y yo en Barcelona necesite ser un erudito para ello, pero lo que no estoy dispuesto a aceptar es que se rían de que pidamos ayuda al Ejército español, porque NO HARÍA FALTA SI TUVIÉRAMOS EJÉRCITO PROPIO. No voy a consentir que se rían de que "España" nos rescate, porque esa España está rescatando en parte gracias a Cataluña, porque AUNQUE NO SE LE HAYA LLAMADO RESCATE, CATALUÑA LLEVA AÑOS RESCATANDO A MUCHO ESPAÑOL, CURRANDO Y CALLANDO COMO PUTAS. Y no pienso soportar que me venga un vago español a reirse de la que es, siempre ha sido y siempre será mi tierra, mi pueblo. Porque yo soy español lo primero, después catalán, pero sobre todo defensor de la VERDAD.
miércoles, 18 de abril de 2012
El cant del poble
Hace unos días fui a ver a mi tía abuela. Hace un par de años que vive en una residencia de ancianos, porque ya no puede ocuparse de si misma. A veces está triste porque, aunque la tratan bien, y ha hecho amigas, incluso algún amigo especial, no está en casa. Cuando está triste, le pido que cante, porque siempre, siempre le alegra. La mayoría son canciones clásicas catalanas que conozco porque mi abuela (su hermana) también me las cantaba de pequeña. El otro día me enseñó una canción que nunca había oído. Nunca. Mi abuela, que es más joven, y también estaba allí, tampoco la conocía. Mi tía contó que la había recordado de repente, que es una canción que cantaban en el colegio, de antes de la guerra.
Investigando un poco, gracias a la hemeroteca de La Vanguardia , descubrí que se trata de "L'Himne del Poble" creada por de Josep Anselm Clavé y Amadeu Vives con letra, Josep Mº de Sagarra. que fue presentada hoy hace 81 años, 5 días después de la proclamación de la República Catalana.
Se acercaba la hora de comer, y acompañamos a mi tía hacía el comedor. Antes de irse volvió a cantárnosla. Una mujer que había allí, todavía más mayor, giró la cabeza desde la silla de ruedas donde la llevaban, sonrió, y le acompañó con la voz temblando y los ojos llorosos. Me rompió algo por dentro. Me tragué mis lágrimas. No he dejado de cantar la canción ni un sólo día. Y no pienso dejar de hacerlo, más aún, después de saber lo que significa, de dónde viene. Cualquiera que me haya leído sabe que mi desafección por el país al que pertenezco va creciendo con el tiempo. Ya no me siento española. Y no quiero seguir siéndolo.
Investigando un poco, gracias a la hemeroteca de La Vanguardia , descubrí que se trata de "L'Himne del Poble" creada por de Josep Anselm Clavé y Amadeu Vives con letra, Josep Mº de Sagarra. que fue presentada hoy hace 81 años, 5 días después de la proclamación de la República Catalana.
Imagen obtenida de Todocolección.net.
Se acercaba la hora de comer, y acompañamos a mi tía hacía el comedor. Antes de irse volvió a cantárnosla. Una mujer que había allí, todavía más mayor, giró la cabeza desde la silla de ruedas donde la llevaban, sonrió, y le acompañó con la voz temblando y los ojos llorosos. Me rompió algo por dentro. Me tragué mis lágrimas. No he dejado de cantar la canción ni un sólo día. Y no pienso dejar de hacerlo, más aún, después de saber lo que significa, de dónde viene. Cualquiera que me haya leído sabe que mi desafección por el país al que pertenezco va creciendo con el tiempo. Ya no me siento española. Y no quiero seguir siéndolo.
viernes, 7 de octubre de 2011
Entrevista con Manuel Ortega Torres. Catalán nacido en Granada el 1925
lunes, 12 de septiembre de 2011
Inmersión lingüística
Supongo que hoy los noticieros de la mayoría de cadenas hablarán de las concentraciones que se han hecho en Cataluña contra la reforma de la educación decretazada recientemente pese a que ya hay sentencias contrarias. Podría hablar largo y tendido de mi cada vez más patente y menos disimulada desafección hacia un estado que no sólo me desprecia y se niega a representarme, si no que no me da cabida en sus frontera. Podría incluso explicar que es mentira que el castellano esté discriminado, y que mis profesores de la escuela ya impartían las clases en ambos idiomas, dependiendo del que se sintieran más cómodos usando. Y que los alumnos utilizábamos ambos indistintamente. Y que esta tónica se ha repetido en todas mis fases educativas, hasta finalizar mis estudios superiores. Podría contar que si una de las dos lenguas sufre discriminación, al menos en la ciudad condal, no es precisamente la castellana. Pero empiezo a estar cansada, así que simplemente, me voy a dedicar a reproducir un texto que he leído en diversas partes, principalmente en muros de facebook y g+, que resume perfectamente ese agravio que sentimos que se realiza constantemente no solamente hacia nuestra región, si no, y muy especialmente, hacia nuestra cultura y todo aquello que nos importa.
L'any passat a Catalunya NOMÉS 3 famílies van demanar el castellà a les aules i ara tot el sistema d'ensenyament català trontolla. L'any passat, a València, 70.000 famílies van demanar ensenyament TAMBÉ en català i... ni cas. Igual a València 100.000 persones van demanar rebre la senyal pública de televisió en català i... ni cas. Destruir la immersió és un mètode d'extermini lingüístic. Objectiu: la imposició, la sotmissió, i destrucció d'una cultura i d'una nació. No hi estem d'acord!Creo que es importante traducirlo, porque debe llegar precisamente a esos que no conocen mi lengua materna, y muy especialmente, a los que desearían que ésta no existiera. Es una traducción literal al castellano realizada por una persona cuyo nivel de lengua castellana debe de ser nulo, puesto que recibió la educación usando catalán como lengua vehicular. Ruego disculpen las molestias que mi mala sintaxis les pueda ocasionar.
El año pasado en Cataluña, SOLAMENTE 3 familias pidieron el castellano en las aulas y ahora todo el sistema de enseñanza catalán se tambalea. El año pasado, en Valencia, 70.000 familias pidieron optar a la enseñanza TAMBIÉN en catalán y... ni caso. Destruir la inmersión es un método de exterminio lingüístico. Objetivo: la imposición, la sumisión, y la destrucción de una cultura y una nación. No estamos de acuerdo.
martes, 21 de diciembre de 2010
Orgullosa
De todos es conocida la devoción que siento por mi tierra, os voy a contar otro motivo:
Cataluña tiene, según censo del 2009, siete millones y medio de habitantes. Cada año, la televisión autonómica prepara una Maratón televisiva para recaudar fondos para alguna causa, generalmente médicas, aunque también se han recaudado fondos para luchar contra la violencia de género y la pobreza infantil. Este año, el tema eran las lesiones medulares i cerebrales adquiridas. La primera fue en el año 92, en plena vorágine olímpica, siempre en vísperas de Navidad. Se ha convertido en una tradición. Este año, me decidí a ofrecerme voluntaria y, tras cinco horas contestando al teléfono ininterrumpidamente, me costó no llorar cuando al llegar a casa, actualizaron por última vez el marcador y vi que habíamos superado los siete millones de euros.
Cataluña tiene, según censo del 2009, siete millones y medio de habitantes. Cada año, la televisión autonómica prepara una Maratón televisiva para recaudar fondos para alguna causa, generalmente médicas, aunque también se han recaudado fondos para luchar contra la violencia de género y la pobreza infantil. Este año, el tema eran las lesiones medulares i cerebrales adquiridas. La primera fue en el año 92, en plena vorágine olímpica, siempre en vísperas de Navidad. Se ha convertido en una tradición. Este año, me decidí a ofrecerme voluntaria y, tras cinco horas contestando al teléfono ininterrumpidamente, me costó no llorar cuando al llegar a casa, actualizaron por última vez el marcador y vi que habíamos superado los siete millones de euros.
domingo, 28 de noviembre de 2010
No es lo mismo
Hoy, después de las elecciones al Parlamento de Cataluña, pensaba en escribir una entrada con mis opiniones, con mis argumentos para votar lo que he votado, con mis felicitaciones para el que sabía que sería el nuevo presidente... para compartir públicamente el pánico que he sentido al ver que Plataforma por Cataluña tenía tres escaños, aunque haya sido momentáneamente y con un porcentaje de escrutinio mínimo... para confesar también que no entiendo algunos de los trasvases de votos... y para dejar constancia de que no me gusta cómo quedan las cosas.
Pero he preferido recuperar una vieja entrada del fotolog, convertida en carta que acabó siendo publicada en el ya desaparecido periódico Metro, a propoósito de las últimas elecciones generales, que creo que explica perfectamente (al menos en mi caso), la hostia que se ha llevado el PSC en toda la frente:
Cómo podéis suponer, soy parte de los votos que ha perdido el que ya ha demostrado no ser nada más que una apéndice de un partido central, en un momento en que algunos no podemos soportarlo. La cuenta atrás expiró antes de los cuatro años.
Pero he preferido recuperar una vieja entrada del fotolog, convertida en carta que acabó siendo publicada en el ya desaparecido periódico Metro, a propoósito de las últimas elecciones generales, que creo que explica perfectamente (al menos en mi caso), la hostia que se ha llevado el PSC en toda la frente:
Publicado originariamente en Fotolog, el 10 de Marzo del 2008
y como no podia ser de otra forma, hoy, toca política.
No se que lectura habrán hecho los señores politicos de todo lo acontecido en estas elecciones, ni cuantos miles, bueno, cientos, de expertos habrán tenido cuantas ideas fantásticas para explicarlo todo, pero yo tengo mi propia, justificación explicación, o carta abierta.
Señor Zapatero, los catalanes no le hemos dado todos estos escaños porque se los haya ganado con el trato a nuestra tierra. Ha cumplido, holgadamente, mis expectativas a nivel social. Pero a nosotros nos ha tomado por el pito del sereno. Y no nos gusta. ERC lo ha hecho mal, ha conseguido que en España, ese mundo al que peretenecemos, pero que no somos, que no nos entiende, pero hasta ahora nos aceptaba; nos miren mal, muy mal. Y no queremos eso. El PP les ayuda, claro, pero parece que esta es su misión en la tierra. CiU, aseguró que votaria con quien quisiera, y esto, a mi, me daba miedo. Y las ideas de mundo feliz de ICV, son casi tan insostenibles como nuestra política de transporte publico, por poner un ejemplo. Ayer le voté, señor Zapatero, otra vez. Pero no como agradecimiento, nisiquiera como premio, sino como voto de confianza. Creo que usted nos entiende, aunque nos haya choteado. Lo de ayer, fue el voto de no se cuantos miles de personas, que creen que se merece la opción de hacerlo mejor, porque creemos que si alguien puede, es usted. Espero que lo entienda. No habrá segundo voto de confianza, señor Zapatero, queremos resultados, pruebas, mejoras. Tiene usted cuatro años. La cuenta atrás ha comenzado.
Buenas noches,
y buena suerte!
Cómo podéis suponer, soy parte de los votos que ha perdido el que ya ha demostrado no ser nada más que una apéndice de un partido central, en un momento en que algunos no podemos soportarlo. La cuenta atrás expiró antes de los cuatro años.
lunes, 12 de julio de 2010
Del Estatut, Catalunya y la Selección
Titulo alternativo: Fin de semana intenso, muy intenso.
Sé que desde fuera no podéis entender este sentimiento. La misma pertenencia que sentís por vuestra tierra, está mal vista para nosotros. Muchos de dentro tampoco lo hacen. Lo he intentado otras veces, pero siempre me he quedado con la sensación de no conseguir explicarlo. Algunos, quizá por simpatía, quizá por cariño, quizá porque realmente debería haberme dedicado a la política, habéis llegado a aceptarlo, pero no lo entendéis. Quería escribir un post explicandolo, intentándolo otra vez, pero sé que no lo voy a conseguir. No obstante, me he encontrado algunas cosas por la red 2.0 que resumen muy bien lo que yo no he conseguido decir. El primero es un párrafo de un post de Buenafuente:
Los catalanes solo queremos que se nos escuche y respete para seguir juntos el incierto viaje de la historia. Quítale oportunismo, demagogia y electoralismo a todo el debate y tendrás a un montón de gente normal y orgullosa de su tierra, cabreada por sentirse ignorada y maltratada por la maraña judicial. Ya está.El otro post, el que realmente me gustaría haber sido capaz de escribir es de 4colors, alguien que lleva nueve años en la red, y a quien no he dejado de leer desde que encontré. El post en cuestión se titula Antes De Compartirnos La Cara. Y manifiesto reiteradamente mi admiración, y mi envidia. Cuando sea mayor quiero escribir como tú.
Y pese a todo esto, el domingo d
He leído cosas muy ofensivas estos días, de desconocidos, de conocidos, y de amigos. Seguro que muchas de las que he escrito yo, aunque bajo mi criterio no hayan faltado al respeto de nadie, habrán herido sensibilidades. Incluso ayer me recriminaron, con mucho cariño, una cita del gran Machado. Con los años, una aprende al final que, cuando se vive en una situación política y emocional tan compleja como la nuestra, es imposible contentar a todos. Así que yo hago, y hablo, y siento, y digo, lo que quiero y puedo. Y al que no le guste, que me ignore, que mire para otro lado, o que presente un recurso ante algún tribunal.
lunes, 26 de abril de 2010
Sobre las consultas populares en Cataluña
Ayer fue un día de consultas populares en Cataluña. Quizás lo hayais oído en las noticias, leído en algún periódico, o en el hashtag #consultes en Twitter, que a mediodía era el más utilizado en todo el estado español. Es la tercera tanda de consultas populares que se hace sobre si Cataluña quiere ser o no un estado independiente del español, y creo que aún no había metido cucharada en el tema, y ya iba tocando.
Las consultas, no vinculantes, pero realizadas con lo que se ha descrito como rigor democrático (los que lo organizan se lo toman en serio, aunque algunos medios y partidos se lo tomen a cachondeo, o pidan al Fiscal del Estado que las prohíba), están coordinadas por una la Coordinadora Nacional per la Consulta de la Independència.
Yo no voté. En Barcelona parece ser que la fecha prevista será aproximadamente dentro de un año. Pero sí lo hicieron en más de 200 municipios, con una participación de un 20%, que llegó al 100% en algún municipio pequeño.
Teniendo en cuenta que el porcentaje habitual de participación en cualquier votación real en este país ronda el 50%, un 20% me parece muchísimo. Como se preveía, prácticamente ninguno de los detractores se movilizó, a excepción de algunas manifestaciones de la Falange; el resultado mayoritario fue un aclaparador Sí (92%).
Supongo que alguno os preguntaréis porqué los catalanes tenemos esa manía con la nacionalidad, la independencia y estas tonterías, y aunque este no es mi primer post polémico en el blog, y ya he hablado de La Dignidad de Cataluña con toda la movida del Estatuto, quiero dejaros una entrada que encontré ayer mismo naufragando por mi fotolog.
Por cierto, a estas alturas de mi vida, y aunque nunca había pensado así, en una consulta vinculante votaría que sí.
Las consultas, no vinculantes, pero realizadas con lo que se ha descrito como rigor democrático (los que lo organizan se lo toman en serio, aunque algunos medios y partidos se lo tomen a cachondeo, o pidan al Fiscal del Estado que las prohíba), están coordinadas por una la Coordinadora Nacional per la Consulta de la Independència.
Yo no voté. En Barcelona parece ser que la fecha prevista será aproximadamente dentro de un año. Pero sí lo hicieron en más de 200 municipios, con una participación de un 20%, que llegó al 100% en algún municipio pequeño.
Teniendo en cuenta que el porcentaje habitual de participación en cualquier votación real en este país ronda el 50%, un 20% me parece muchísimo. Como se preveía, prácticamente ninguno de los detractores se movilizó, a excepción de algunas manifestaciones de la Falange; el resultado mayoritario fue un aclaparador Sí (92%).
Supongo que alguno os preguntaréis porqué los catalanes tenemos esa manía con la nacionalidad, la independencia y estas tonterías, y aunque este no es mi primer post polémico en el blog, y ya he hablado de La Dignidad de Cataluña con toda la movida del Estatuto, quiero dejaros una entrada que encontré ayer mismo naufragando por mi fotolog.
Publicado originariamente en Fotolog, el 26 de Abril del 2007
Ayer llego a mi correo este enlace..... Un documental de telemadrid, titulado 'Ciudadanos de segunda':El enlace está roto, pero podéis verlo a partes en 1, 2, 3, 4 y 5.
Solo citaros el final del documental:
'Campos de futbol transformados en templos de difusión del catalanismo,
colegios donde el castellano ha perdido todo el protagonismo,
ciudadanos amenazados
comerciantes sin libertad y perseguidos por las sanciones,
es la radiografia de una Catalunya,
de una sociedad que navega entre dos lenguas enfrentadas.
Hablar en castellano o hablar en catalán.
Parlar en català o parlar en castellà.'
Porque los catalanes somos malos
malos malotes,
tenemos cola,
cuernos rojos,
el ceño fruncido
y vamos todos con la porra preparada
para atizarle en la cara a quien nos de los buenos dias en castellano
Rabia, siento rabia.
Y encima me siento gilipollas.
[Cosas asi son las que le hacen venir ganas a una de pegarle una patada en el culo a esa España que no nos deja existir]
Quiero citar una frase que citan en el mismo documental de telemadrid...
Hi ha persones a qui no els agrada que es parli, s’escrigui i es pensi en català...
son els mateixos que no els agrada que es parli, s’escrigui i es pensi.
[Ovidi Montllor.]
Dejadnos simplemente en paz.
Por cierto, a estas alturas de mi vida, y aunque nunca había pensado así, en una consulta vinculante votaría que sí.
jueves, 26 de noviembre de 2009
La dignidad de Cataluña
Voy un poco tarde, pero me sumo a la iniciativa promovida por blogs tan respetados como K-Government de secundar la editorial de hoy de 12 periódicos catalanes: El Periódico, La Vanguardia, Avui, El Punt, Diari de Girona, Diari de Tarragona, Segre, La Mañana, Regió 7,El 9 Nou, Diari de Sabadell y Diari de Terrassa.
Publico la versión en castellano, puesto que dudo que a estas horas (son las 21:00 cuando escribo este post) quede ningún catalán que no lo haya visto ya en algún medio, probablemente llego demasiado tarde, pero si aún queda alguien sin leerlo, me alegrará que pueda hacerlo en mi blog.
Y como yo no podría haberlo dicho mejor, sin más preámbulos ni más comentarios:
Publico la versión en castellano, puesto que dudo que a estas horas (son las 21:00 cuando escribo este post) quede ningún catalán que no lo haya visto ya en algún medio, probablemente llego demasiado tarde, pero si aún queda alguien sin leerlo, me alegrará que pueda hacerlo en mi blog.
Y como yo no podría haberlo dicho mejor, sin más preámbulos ni más comentarios:
Después de casi tres años de lenta deliberación y de continuos escarceos tácticos que han dañado su cohesión y erosionado su prestigio, el Tribunal Constitucional puede estar a punto de emitir sentencia sobre el Estatut de Catalunya, promulgado el 20 de julio del 2006 por el jefe del Estado, el rey Juan Carlos, con el siguiente encabezamiento: «Sabed: Que las Cortes Generales han aprobado, los ciudadanos de Catalunya han ratificado en referendo y Yo vengo en sancionar la siguiente ley orgánica». Será la primera vez desde la restauración democrática de 1977 que el alto tribunal se pronuncia sobre una ley fundamental refrendada por los electores. La expectación es alta.
La expectación es alta y la inquietud no es escasa ante la evidencia de que el Tribunal Constitucional ha sido empujado por los acontecimientos a actuar como una cuarta Cámara, confrontada con el Parlament de Catalunya, las Cortes Generales y la voluntad ciudadana libremente expresada en las urnas. Repetimos, se trata de una situación inédita en democracia. Hay, sin embargo, más motivos de preocupación. De los 12 magistrados que componen el tribunal, solo 10 podrán emitir sentencia, ya que uno de ellos (Pablo Pérez Tremps) se halla recusado tras una espesa maniobra claramente orientada a modificar los equilibrios del debate, y otro (Roberto García-Calvo) ha fallecido. De los 10 jueces con derecho a voto, cuatro siguen en el cargo después del vencimiento de su mandato, como consecuencia del sórdido desacuerdo entre el Gobierno y la oposición sobre la renovación de un organismo definido recientemente por José Luis Rodríguez Zapatero como el «corazón de la democracia». Un corazón con las válvulas obturadas, ya que solo la mitad de sus integrantes se hallan hoy libres de percance o de prórroga. Esta es la corte de casación que está a punto de decidir sobre el Estatut de Catalunya. Por respeto al tribunal –un respeto sin duda superior al que en diversas ocasiones este se ha mostrado a sí mismo–, no haremos mayor alusión a las causas del retraso de la sentencia.
Avance o retroceso
La definición de Catalunya como nación en el preámbulo del Estatut, con la consiguiente emanación de símbolos nacionales (¿acaso no reconoce la Constitución, en su artículo 2, una España integrada por regiones y nacionalidades?); el derecho y el deber de conocer la lengua catalana; la articulación del Poder Judicial en Catalunya, y las relaciones entre el Estado y la Generalitat son, entre otros, los puntos de fricción más evidentes del debate, a tenor de las versiones del mismo, toda vez que una parte significativa del tribunal parece estar optando por posiciones irreductibles. Hay quien vuelve a soñar con cirugías de hierro que cercenen de raíz la complejidad española. Esta podría ser, lamentablemente, la piedra de toque de la sentencia.
No nos confundamos, el dilema real es avance o retroceso; aceptación de la madurez democrática de una España plural, o el bloqueo de la misma. No solo están en juego este o aquel artículo, está en juego la propia dinámica constitucional: el espíritu de 1977, que hizo posible la pacífica transición. Hay motivos serios para la preocupación, ya que podría estar madurando una maniobra para transformar la sentencia sobre el Estatut en un verdadero cerrojazo institucional. Un enroque contrario a la virtud máxima de la Constitución, que no es otra que su carácter abierto e integrador. El Tribunal Constitucional, por consiguiente, no va a decidir únicamente sobre el pleito interpuesto por el Partido Popular contra una ley orgánica del Estado (un PP que ahora se reaproxima a la sociedad catalana con discursos constructivos y actitudes zalameras).
Los pactos obligan
El alto tribunal va a decidir sobre la dimensión real del marco de convivencia español, es decir, sobre el más importante legado que los ciudadanos que vivieron y protagonizaron el cambio de régimen a finales de los años 70 transmitirán a las jóvenes generaciones, educadas en libertad, plenamente insertas en la compleja supranacionalidad europea y confrontadas a los retos de una globalización que relativiza las costuras más rígidas del viejo Estado-nación. Están en juego los pactos profundos que han hecho posibles los 30 años más virtuosos de la historia de España. Y llegados a este punto es imprescindible recordar uno de los principios vertebrales de nuestro sistema jurídico, de raíz romana: Pacta sunt servanda. Lo pactado obliga.
Hay preocupación en Catalunya y es preciso que toda España lo sepa. Hay algo más que preocupación. Hay un creciente hartazgo por tener que soportar la mirada airada de quienes siguen percibiendo la identidad catalana (instituciones, estructura económica, idioma y tradición cultural) como el defecto de fabricación que impide a España alcanzar una soñada e imposible uniformidad. Los catalanes pagan sus impuestos (sin privilegio foral); contribuyen con su esfuerzo a la transferencia de rentas a la España más pobre; afrontan la internacionalización económica sin los cuantiosos beneficios de la capitalidad del Estado; hablan una lengua con mayor fuelle demográfico que el de varios idiomas oficiales en la Unión Europea, una lengua que, en vez de ser amada, resulta sometida tantas veces a obsesivo escrutinio por parte del españolismo oficial, y acatan las leyes, por supuesto, sin renunciar a su pacífica y probada capacidad de aguante cívico. Estos días, los catalanes piensan, ante todo, en su dignidad; conviene que se sepa.
Estamos en vísperas de una resolución muy importante. Esperamos que el Constitucional decida atendiendo a las circunstancias específicas del asunto que tiene entre manos –que no es otro que la demanda de mejora del autogobierno de un viejo pueblo europeo–, recordando que no existe la justicia absoluta, sino solo la justicia del caso concreto, razón por la que la virtud jurídica por excelencia es la prudencia. Volvemos a recordarlo: el Estatut es fruto de un doble pacto político sometido a referendo.
Solidaridad catalana
Que nadie se confunda, ni malinterprete las inevitables contradicciones de la Catalunya actual. Que nadie yerre el diagnóstico, por muchos que sean los problemas, las desafecciones y los sinsabores. No estamos ante una sociedad débil, postrada y dispuesta a asistir impasible al menoscabo de su dignidad. No deseamos presuponer un desenlace negativo y confiamos en la probidad de los jueces, pero nadie que conozca Catalunya pondrá en duda que el reconocimiento de la identidad, la mejora del autogobierno, la obtención de una financiación justa y un salto cualitativo en la gestión de las infraestructuras son y seguirán siendo reclamaciones tenazmente planteadas con un amplísimo apoyo político y social. Si es necesario, la solidaridad catalana volverá a articular la legítima respuesta de una sociedad responsable.
domingo, 1 de noviembre de 2009
La Castanyada
Nunca he celebrado Halloween. Este año quería disfrazarme, pero mis amigos dicen que ya bastante hacen con disfrazarse para Carnaval. ¡Cómo si una cosa tuviera que excluir la otra! A menudo creo que soy la pallasa oficial del grupo.
Uno de los motivos de que no quieran celebrarlo, es que nosotros, en Cataluña, tenemos una fiesta propia para estas fechas. Celebramos la Castañada. Que como dice Kashit0, consiste en
A mi no me parece que Halloween y la Castañada sean excluyentes para nada. Halloween es una fiesta, son disfraces, es noche. Como mucho, tarde, y truco o trato. La castañada es algo mucho más familiar, de día, después de comer... Aunque podríamos dar panellets en el truco o trato, y todo arreglado. ¿La fusión cultural es algo parecido a esto no?
Pero si quereis saber un poco más de que va esto, ved el vídeo de GinaTonic, que me ha parecido genial!
domingo, 13 de septiembre de 2009
Un post polémico
Muchos fuisteis los que pasasteis por aquí a lo largo del día once, sin comentar nada en el post de La Diada. Entiendo, y no pretendo criticar, que en muchos casos, al estar escrito en catalán, nisiquiera os molestasteis en leerlo, otros, supongo, lo intentasteis, sin entender suficiente como para decir nada al respecto. Había pensado en traducir el texto, pero he pensado que para eso ya están los traductores automáticos y que mejor lo explicaba. Al fin y al cabo, para entender, hace falta algo más que el idioma.
Quizás alguno haya escuchado la canción... me gustaría saber qué os transmite, porque a mi me deja la piel completamente de gallina, y no soy capaz de discernir si es por la letra o por la música. ¿Qué siente alguien que no la entiende?
Claire, en su primera visita por mi blog, fue la única en pronunciarse y se mostró sorprendida porque yo hablaba de una celebración, en una fecha en que el mundo entero aún llora lo que podría haber sido el inicio de la III guerra mundial. Ahora que lo pienso, quizás lo fue, y no nos hemos dado cuenta aún. Nuestra Diada también habla de una guerra, y eso es, quizás, lo que pretendo explicar hoy.
Si eres anticatalanista y has llegado hasta aquí, te aplaudo, y te admiro. Supongo que te debe salir la bilis por la boca. A mi me pasa algo parecido cuando leo o oigo según qué. Supongo que estarás odiándome, tachándome de inculta, manipuladora, independentista, separatista, insolidaria, y un millón de etcéteras que, con todo mi respeto, me la traen al pairo. Me discuto por igual con personas como tú que con independentistas radicales. Es curioso, como los extremos siempre se tocan.
El 11 de setiembre es la Diada de Cataluña, porque nos recuerda la tenacidad de un pueblo que no está dispuesto a dejarse pisar. De un pueblo pacífico, históricamente dedicado al comercio, que ha sido más atacado que atacante, pero que jamás ha dudado en levantar las armas para defender lo que es suyo. Conmemoramos que no nos rendimos. Es un homenaje a los caídos anónimos, que dieron su vida por su tierra, por su casa.
En pleno siglo 21, parece absurdo echar la vista atrás de semejante modo, esta reflexión parece vana de la mano de alguien que confiesa que la celebración de La Diada no le conmueve, y más aún, de alguien que escribe el 90% de lo que publica en castellano. Lo primero es complicado de explicar, pero creo que tiene que ver con que estamos aún medio acabando el verano, y la fecha queda como difusa. Es un sentimiento similar al del 1 de Mayo. Uno se siente orgulloso de lo que representan, pero no llegan a emocionar. En cuanto a lo del idioma, es más simple: escribo en castellano porque lo hablo con la misma fluidez que el catalán, aunque haya gente que se empeñe en decir que los catalanes somos castellano-analfabetos. Para mi es indistinto pensar, hablar o escribir en uno o otro idioma. Lo hago porque así facilito la lectura de mi blog a más gente. El castellano es, si no recuerdo mal, el tercer idioma más hablado del mundo. Lo haría en inglés o en chino si fuera capaz de expresarme con la misma facilidad. Eso no tiene nada que ver con lo que soy, sino con lo que sé.
Soy catalana, como soy de mi ciudad, o de mi barrio, y me enorgullezco de serlo. Eso no significa que me moleste pertenecer a España, siempre que ésta me deje ser. Nos deje ser. Desciendo a partes iguales de catalanes de raíces irremontables en el tiempo, de pastores y burgueses; de inmigrantes de los duros años 50, e incluso de inmigrantes del siglo XVIII o XIX. Tengo familia en todas partes y una historia tan parecida y tan diferente como la de cualquiera de este país. Me gusta España, adoro Madrid, tanto que podría vivir en ella, del mismo modo que adoro Londres, Florencia o Annecy. España no me despierta ningún sentimiento patriótico. Mi idea de España se parece más a un estado federalista, lo cual, por cierto, es lo mismo que pretendo para Europa, por lo que cosas como Una, Grande y Libre, me parecen tremendas gilipolleces. El problema de la relación de España con Cataluña viene de parte de todos esos que no entienden, o no quieren entender, que no nos pueden obligar a sentir, porque al corazón no se le manda. España es la que es gracias a los que la formamos. Si no me dejan ser catalana, entonces, no me dejan ser española, y eso es un problema para la convivencia. Estuve en Salamanca poco antes del traslado definitivo de los papeles, y recuerdo ver más fotos de políticos catalanes en las portadas de sus periódicos que en los nuestros. Cataluña es la causa del fascismo español, es un blanco fácil, pero es duro, difícil ir por ahí y tener que estar explicando, justificándote. Mi abuela, franquista, creía que los rojos eran demonios con cola, pese a que mi abuelo, su marido, militaba en ese bando. Hoy en día, ser catalán sigue significando para muchos algo parecido a eso.
Nunca he sentido la necesidad de hacer los estados más pequeños, a Europa y lo que he dicho antes me remito, pero si las cosas siguen tensándose, no dudaría en votar que sí ante un referéndum que preguntase otra cosa. Por cierto, el Decreto de Nueva Planta nunca fue derogado.
Quizás alguno haya escuchado la canción... me gustaría saber qué os transmite, porque a mi me deja la piel completamente de gallina, y no soy capaz de discernir si es por la letra o por la música. ¿Qué siente alguien que no la entiende?
Claire, en su primera visita por mi blog, fue la única en pronunciarse y se mostró sorprendida porque yo hablaba de una celebración, en una fecha en que el mundo entero aún llora lo que podría haber sido el inicio de la III guerra mundial. Ahora que lo pienso, quizás lo fue, y no nos hemos dado cuenta aún. Nuestra Diada también habla de una guerra, y eso es, quizás, lo que pretendo explicar hoy.
Se conmemora la caída de Barcelona en 1714, como reducto de la ya oficialmente finalizada Guerra de Sucesión de la corona Española. Después de 13 meses de asedio, la capital sucumbió ante las tropas borbónicas. El final de la guerra a nivel europeo se firmó Ultrecht en 1713. La batalla tuvo lugar en una proporción de hombres de, aproximadamente, 10 a 1. La biografía de Felipe V dice que "No se ha visto en este siglo semejante sitio, más obstinado y cruel". Mallorca y las pitiusas cayeron un año y un mes después. En enero del 1716 se publicó el Decreto de Nueva Planta que prohibía el uso de la lengua catalana, negaba la existencia de la nación y suprimía las instituciones, las constituciones y los sistemas fiscales y económicos de Cataluña.Si habéis seguido leyendo hasta aquí y no sois catalanes, o quizás si lo sois, y no sabiais exactamente el porqué de la fecha, os preguntareis por qué coño celebramos una derrota, con la de cosas bonitas que nos deben haber pasado desde entonces. La respuesta es simple: No celebramos la derrota, la recordamos, no se debe olvidar el pasado.
La primera celebración de la que se tiene constancia fue en 1886, un homenaje a las víctimas. En 1901, se detuvo a 34 personas que depositaron flores en la estatua de Rafael Casanova, máxima institución en Barcelona en la batalla de 1714. El primer 11 de setiembre después de la muerte de Franco, se realizó una manifestación multitudinaria en la tumba de Rafael Casanovas, pidiendo la recuperación de las instituciones catalanas y el derecho de autodeterminación.España tiene un problema con la última Guerra Civil (Hay millones de libros al respecto, pero os recomiendo encarecidamente leer El corazón Helado, de Almudena Grandes, y el post homónimo de Belén), porque, a diferencia de como se ha realizado en toda Europa a raíz de la Segunda Guerra Mundial, y de las masacres nazis aquí no se han pedido explicaciones. Nadie ha pagado el pato por las aberracions cometidas. Vaya por delante, que opino que en la guerra hay vencedores y vencidos, pero que todos somos perdedores. En la transición, todo el mundo estaba demasiado ocupado en tirar adelante, y decidieron que mirar cuarenta años atrás sería contraproducente, se tiró mucha tierra encima, y aún hay demasiada gente que no ha podido llorar a sus muertos.
Si eres anticatalanista y has llegado hasta aquí, te aplaudo, y te admiro. Supongo que te debe salir la bilis por la boca. A mi me pasa algo parecido cuando leo o oigo según qué. Supongo que estarás odiándome, tachándome de inculta, manipuladora, independentista, separatista, insolidaria, y un millón de etcéteras que, con todo mi respeto, me la traen al pairo. Me discuto por igual con personas como tú que con independentistas radicales. Es curioso, como los extremos siempre se tocan.
El 11 de setiembre es la Diada de Cataluña, porque nos recuerda la tenacidad de un pueblo que no está dispuesto a dejarse pisar. De un pueblo pacífico, históricamente dedicado al comercio, que ha sido más atacado que atacante, pero que jamás ha dudado en levantar las armas para defender lo que es suyo. Conmemoramos que no nos rendimos. Es un homenaje a los caídos anónimos, que dieron su vida por su tierra, por su casa.
En pleno siglo 21, parece absurdo echar la vista atrás de semejante modo, esta reflexión parece vana de la mano de alguien que confiesa que la celebración de La Diada no le conmueve, y más aún, de alguien que escribe el 90% de lo que publica en castellano. Lo primero es complicado de explicar, pero creo que tiene que ver con que estamos aún medio acabando el verano, y la fecha queda como difusa. Es un sentimiento similar al del 1 de Mayo. Uno se siente orgulloso de lo que representan, pero no llegan a emocionar. En cuanto a lo del idioma, es más simple: escribo en castellano porque lo hablo con la misma fluidez que el catalán, aunque haya gente que se empeñe en decir que los catalanes somos castellano-analfabetos. Para mi es indistinto pensar, hablar o escribir en uno o otro idioma. Lo hago porque así facilito la lectura de mi blog a más gente. El castellano es, si no recuerdo mal, el tercer idioma más hablado del mundo. Lo haría en inglés o en chino si fuera capaz de expresarme con la misma facilidad. Eso no tiene nada que ver con lo que soy, sino con lo que sé.
Soy catalana, como soy de mi ciudad, o de mi barrio, y me enorgullezco de serlo. Eso no significa que me moleste pertenecer a España, siempre que ésta me deje ser. Nos deje ser. Desciendo a partes iguales de catalanes de raíces irremontables en el tiempo, de pastores y burgueses; de inmigrantes de los duros años 50, e incluso de inmigrantes del siglo XVIII o XIX. Tengo familia en todas partes y una historia tan parecida y tan diferente como la de cualquiera de este país. Me gusta España, adoro Madrid, tanto que podría vivir en ella, del mismo modo que adoro Londres, Florencia o Annecy. España no me despierta ningún sentimiento patriótico. Mi idea de España se parece más a un estado federalista, lo cual, por cierto, es lo mismo que pretendo para Europa, por lo que cosas como Una, Grande y Libre, me parecen tremendas gilipolleces. El problema de la relación de España con Cataluña viene de parte de todos esos que no entienden, o no quieren entender, que no nos pueden obligar a sentir, porque al corazón no se le manda. España es la que es gracias a los que la formamos. Si no me dejan ser catalana, entonces, no me dejan ser española, y eso es un problema para la convivencia. Estuve en Salamanca poco antes del traslado definitivo de los papeles, y recuerdo ver más fotos de políticos catalanes en las portadas de sus periódicos que en los nuestros. Cataluña es la causa del fascismo español, es un blanco fácil, pero es duro, difícil ir por ahí y tener que estar explicando, justificándote. Mi abuela, franquista, creía que los rojos eran demonios con cola, pese a que mi abuelo, su marido, militaba en ese bando. Hoy en día, ser catalán sigue significando para muchos algo parecido a eso.
Nunca he sentido la necesidad de hacer los estados más pequeños, a Europa y lo que he dicho antes me remito, pero si las cosas siguen tensándose, no dudaría en votar que sí ante un referéndum que preguntase otra cosa. Por cierto, el Decreto de Nueva Planta nunca fue derogado.
viernes, 11 de septiembre de 2009
L'onze de setembre
Ara quedaré malament, però he de confessar que La Diada es un día que em deixa prou indiferent. Sant Jordi em posa la pell de gallina, se m'infla el pit i penso que es una llàstima que a la resta del món no s'estiguin sentint como jo. La Mercè em fa venir ganes de festa, de polvora, de nits cantant pel carrer. Per Santa Eulàlia, i Santa Llúcia m'agrada anar a la catedral, m'agrada baixar a la cripta i perdre'm pel claustre.
Sóc conscient de la importància de la data, encara que ens l'hagin robada i ara sigui l'11-S i no l'onze de setembre, però no m'emociona, simplement. No em desperta res. Em fa bullir més la sang, sento més necessitat d'explicar el que es ser catalana, de treure la Senyera al carrer sentint els discursos de segons quins fatxes, que avui.
Ara bé, cada cop que escolto aquesta cançó, sigui l'hora i el dia que sigui, la pell se m'eriça, el cor s'encongeix i recordo un cop més el que som, i el que seguirem sent.
Així que, sigui avui o el dia de l'any que trieu: feliç Diada a tots!
Sóc conscient de la importància de la data, encara que ens l'hagin robada i ara sigui l'11-S i no l'onze de setembre, però no m'emociona, simplement. No em desperta res. Em fa bullir més la sang, sento més necessitat d'explicar el que es ser catalana, de treure la Senyera al carrer sentint els discursos de segons quins fatxes, que avui.
Ara bé, cada cop que escolto aquesta cançó, sigui l'hora i el dia que sigui, la pell se m'eriça, el cor s'encongeix i recordo un cop més el que som, i el que seguirem sent.
Així que, sigui avui o el dia de l'any que trieu: feliç Diada a tots!
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