Apareció en mi vida como lo hacen las mejores cosas: de puta casualidad. Fue a última hora de un viernes muy divertido y algo agitado. O quizás muy agitado y algo divertido, ya no estoy muy segura. Lo que sé es que lo hizo cuando yo ya no esperaba ninguno más. Me gustó su presencia, y algo en su nombre me cautivó, pero el día se acabó, me metí en mi cama agotada y a la mañana siguiente no me acordé ni de su nombre, ni de esa sensación.
Pasaron los días y, aunque le vi en varias ocasiones, creo que no era consciente de su presencia. Nada me impulsó a acercarme. Un miércoles por la noche, en una semana un tanto convulsa y con más cosas que hacer que horas para hacerlas, su presencia se me manifestó de repente. Como inevitable. ¿Cómo no podía haberme dado cuenta antes? Su irrupción en mi vida iba a ser la solución a todos mis problemas. Me fui a la cama con el absoluto propósito de hacer que el día siguiente fuera el día.
Y el jueves llegó. Y lo hice. Vaya si lo hice. En menos de un par de horas supe que se convertiría en una presencia imprescindible en mi vida. Al menos durante una temporada.
domingo, 9 de mayo de 2010
miércoles, 5 de mayo de 2010
Mentira
Publicado originariamente en Fotolog, el 29 de Abril del 2008
Cuando miento
puedo decir cualquier cosa,
incluso la verdad;
total, no importa
porque estoy mintiendo...
domingo, 2 de mayo de 2010
Camarero, camarero!
Dos amigas se acercan a la barra a pedir dos cañas. La que las pide está fumando y una camarera con pinta de pocos amigos le dice que aquí no se puede fumar, así que se marcha, y le deja el dinero a la otra amiga.
Vuelve el camarero que las ha atendido, le acerca las cañas a la que se ha quedado y dice:
Vuelve el camarero que las ha atendido, le acerca las cañas a la que se ha quedado y dice:
- ¿Y tu amiga?Le da las cañas y le devuelve el dinero.
- Nada, estaba fumando, te pago yo.
- No, toma.
- No, toma, que no te lo ha pagado. - insiste ella.Le guiña un ojo y se va.
- Ya lo sé, pero así volvéis.
Motorizada
Hoy he tenido otro sueño raro. Cómo me de por contároslos todos, vais a acabar peor que yo, y no sé si esto es un aviso o una amenaza.
Me iba de viaje, aunque no a NY, con la family. Habíamos ido con el fantasmilla (es el nombre con el que hemos bautizado al nuevo coche, un día de estos os la cuento), mis padres, mi hermana, y yo. Y resulta que ¿teníamos? ¿habíamos alquilado? ¿nos habían prestado? una casa fantástica en algún lugar recóndito. Podría tratarse de la Toscana italiana, de la Bretaña francesa, o de las islas griegas, pero en verdad era algún lugar de la España profunda, a juzgar por el idioma que hablaban sus habitantes. El lugar estaba relativamente cerca de casa, porque el trayecto con el fantasmilla no había durado mucho.
En algún momento del sueño aparecían mi hermano y mi tío, pero no sé como habían venido, porque con el fantasmilla no, y no había ningún otro coche. No tengo ni idea de como ni de porqué, pero necesitaba moverme a algún sitio, quizás al pueblo a por pan, o vete tu a saber qué, y mi madre y el Pac se habían llevado el fantasmilla. Así que me compraba un coche. Aquello parecía un dos caballos, pero no era tan viejo y funcionaba genial. Creo que me volvía a Barcelona un par de días con él, y me volvía a nuestra super casa. Porque era preciosisisma, ¿os lo había dicho?
Volvía a necesitar moverme. Y en la casa no había nadie. Ni mi madre, ni el Pac, ni mis hermanos, ni mis tíos... ni ningún tipo de coche. Ni fantasmilla, ni el coche recién comprado, ni nada. Así que bajaba al pueblo (oh, Dios mío, había un pueblo!)... y había un señor muy majo, el mismo que me había vendido el coche creo, que me vendía... ¡una moto! A mí, que nunca he llevado una. Y únicamente para volver a subir a la super casa (yo había comprado la moto porque tenia que hacer algo, pero parece que eso a mi sueño se le ha olvidado) y que estuvieran todos allí, con todos los coches (incluido el mío nuevo-viejo) y me riñeran por habérmela comprado.
Alguien quiere psicoanalziarme? Creo que lo necesito...
Me iba de viaje, aunque no a NY, con la family. Habíamos ido con el fantasmilla (es el nombre con el que hemos bautizado al nuevo coche, un día de estos os la cuento), mis padres, mi hermana, y yo. Y resulta que ¿teníamos? ¿habíamos alquilado? ¿nos habían prestado? una casa fantástica en algún lugar recóndito. Podría tratarse de la Toscana italiana, de la Bretaña francesa, o de las islas griegas, pero en verdad era algún lugar de la España profunda, a juzgar por el idioma que hablaban sus habitantes. El lugar estaba relativamente cerca de casa, porque el trayecto con el fantasmilla no había durado mucho.
En algún momento del sueño aparecían mi hermano y mi tío, pero no sé como habían venido, porque con el fantasmilla no, y no había ningún otro coche. No tengo ni idea de como ni de porqué, pero necesitaba moverme a algún sitio, quizás al pueblo a por pan, o vete tu a saber qué, y mi madre y el Pac se habían llevado el fantasmilla. Así que me compraba un coche. Aquello parecía un dos caballos, pero no era tan viejo y funcionaba genial. Creo que me volvía a Barcelona un par de días con él, y me volvía a nuestra super casa. Porque era preciosisisma, ¿os lo había dicho?
Volvía a necesitar moverme. Y en la casa no había nadie. Ni mi madre, ni el Pac, ni mis hermanos, ni mis tíos... ni ningún tipo de coche. Ni fantasmilla, ni el coche recién comprado, ni nada. Así que bajaba al pueblo (oh, Dios mío, había un pueblo!)... y había un señor muy majo, el mismo que me había vendido el coche creo, que me vendía... ¡una moto! A mí, que nunca he llevado una. Y únicamente para volver a subir a la super casa (yo había comprado la moto porque tenia que hacer algo, pero parece que eso a mi sueño se le ha olvidado) y que estuvieran todos allí, con todos los coches (incluido el mío nuevo-viejo) y me riñeran por habérmela comprado.
Alguien quiere psicoanalziarme? Creo que lo necesito...
sábado, 1 de mayo de 2010
I ♥ NY
Esta noche he soñado que unos amigos se iban a New York. No es tan raro si tenemos en cuenta que una de mis mejores amigas estuvo la semana pasada y me estoy muriendo de envidia mirando y remirando las fotos de su facebook.
Pero no he soñado que iba ella, no. Se iban un montón de amigos y conocidos de mis círculos más diversos, algunos de los cuales creo que no se conocen entre ellos, y si lo hacen, no lo suficiente como para planear unas vacaciones. Y menos sin mí. Lo más jodido del caso es que yo no iba, pero no porque no me lo pudiera permitir (que es básicamente lo que me retiene aquí cada vez que alguien me dice de ir), si no porque no me lo decían. Lo planeaban todo a mis espaldas, para irse sin mi. Y además, no iban a estar aquí el día de mi cumpleaños.
No tiene ningún sentido, pero me he levantado con el corazón encogido. Aviso desde ya: no os vayáis a NY sin avisarme, que soy capaz de caer en una depresión.
Pero no he soñado que iba ella, no. Se iban un montón de amigos y conocidos de mis círculos más diversos, algunos de los cuales creo que no se conocen entre ellos, y si lo hacen, no lo suficiente como para planear unas vacaciones. Y menos sin mí. Lo más jodido del caso es que yo no iba, pero no porque no me lo pudiera permitir (que es básicamente lo que me retiene aquí cada vez que alguien me dice de ir), si no porque no me lo decían. Lo planeaban todo a mis espaldas, para irse sin mi. Y además, no iban a estar aquí el día de mi cumpleaños.
No tiene ningún sentido, pero me he levantado con el corazón encogido. Aviso desde ya: no os vayáis a NY sin avisarme, que soy capaz de caer en una depresión.
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