martes, 29 de junio de 2010

Obsesión

Tengo una facilidad asombrosa para engancharme a juegos chorras. El otro día un amigo me mandó un link diciendo: este es de bolitas, te gustará. Es cierto. Me he enganchado al bejewelled, al zuma, a cualquier juego tipo arcade que permita  hablar por telefono, mantener conversaciones de msn, fingir que estudias, o lo que sea mientras vas jugando. Últimamente, mis adicciones viajan conmigo en el móvil. Hasta el sábado el elegido era Flood-it.

Cuando digo que me engancho es literal, juego compulsiva y obsesivamente al mismo juego una y otra vez. Aunque no me apetezca, aunque haya llegado a un punto que no puedo pasar, o mejorar, o algo. Vuelvo, sigo. Y otra vez, y otra.... Y otra. Es así hasta que reviento de aburrimiento y dejo de jugar, o hasta que encuentro por casualidad uno nuevo que me hace olvidarme completamente del anterior. Así, sin más.

A menudo, cuando estoy asqueada del juego al que sigo enganchada, justo antes de morir de aburrimiento y repetición, me pongo en modo caza y captura y me  dedico a buscar, probar, preguntar, hasta que encuentro uno nuevo al que me pueda enganchar con la misma facilidad. Y me engancho con la misma intensidad. El sábado descubrí Pyramid.

Algún día me preocuparé, sobretodo porque con los hombres me pasa igual. Ahora... voy a hacer otra partida.

viernes, 25 de junio de 2010

Abrazada a un árbol

Publicado originariamente en Fotolog, el 25 de Junio del 2008


En el solsticio de verano, mal camuflado en la festividad católica de San Juan, es tradición en la tierra, en mis dos tierras, enceder una hoguera y bailar y saltar y cantar y reir en honor al astro rey, que empieza a perder su fuerza en ese momento.... Y la gente quema sus trastos viejos, o arroja sus deseos, o salta, o bebe, o besa, o rie, o baila.

Una vez, una bruja sabia, que intentaba instruirme en las artes blancas, me contó entre viejos cuentos, cuentos acerca de soles y lunas y tierras y amantes.... que una tenía que conectar con la madre tierra, y que la mejor forma, era abrazarse a un árbol para que te transmitiera toda su fuerza....

Yo, desde entonces, cada noche de san juan me he abrazado a uno. Y sabeis que? me gusta. Ya sabeis que dicen en la tierra de mis ancestros: As meigas no existen, pero haberlas haylas.

Besos a todos!
·L·
Este año se me olvidó buscar el árbol, pero me pasé la noche abrazando a gente a la que adoro, eso tiene que ser mucho mejor, no?

viernes, 18 de junio de 2010

Yo misma

Publicado originariamente en Fotolog, el 2 de Julio del 2008


En ese momento, todo lo que conocia acerca de mi misma se esfumó. Estaba actuando como otra mujer. Sin embargo era más yo misma de lo que había sido nunca hasta entonces.

[Los puentes de Madison]

martes, 15 de junio de 2010

Por la cara... (2)

Me lo han vuelto a hacer. Resulta que conozco a otra persona a la que le gusta saber cómo es la persona que tiene sentada enfrente solo con mirarle a la cara. Quizás tenga algo que ver que me conozca mejor que el de la otra vez, pero coincide en tantas cosas que me da miedo. Y no me refiero sólo a lo que ya me dijeron, si no a lo que opinan de mi los que me quieren.

Mi mentón y la mandíbula angulosa dicen que tengo genio y mucho pronto, algo que viene avalado además por la forma de mi nariz, que denota mi mal disimulada agresividad y, de paso y como quien no quiere la cosa, mi indecisión sentimental. Mis labios hablan de lo yo que no digo: toda la verdad. No me gusta hablar de mí. Soy intuitiva y dulce, pero también instintiva, me pierden las bajas pasiones. No obstante, mis pómulos claman a gritos que, a pesar de todo, necesito sentirme querida.

domingo, 13 de junio de 2010

Como superar una crisis

Lo avisé. Del mismo modo que la mejor manera de evitar una tentación es caer en ella, la mejor manera de evitar una crisis es haciendo justo lo contrario de lo que deberías. Que estoy en crisis porque me hago mayor? Pues me monto una fiesta en un chiquipark, de las que los de nuestra generación nunca tuvimos. Y aunque no fui víctima de ninguna pelotadilla, si lo fui de unos cuantos pelotazos. Creo que gané en la guerra de bolas, aunque probablemente, el número de morados que han aparecido en mi cuerpo hagan intuir lo contrario.


Me lo pasé tan bien que he roto una tradición autoimpuesta. Nunca celebro celebraba los cumpleaños por adelantado. Este año soplé las velas media hora antes de que fuera mi cumpleaños. Las 12 me pillaron en el mismo sitio dónde me veis en la foto (Si, eso son mis piernas antes de pegarme un revolcón considerable), bastante más sudada, con bastante más alcohol en vena, oyendo acercarse un felicidadeeeeeeeeeeees, cual grito de banzai, y con el tiempo justo de quitarme las gafas y replegarme un poco sobre mi misma antes de que un número indefinido de personas (entre 3 y 17) se abalanzaran sobre mí.

Se me ocurren muy pocas maneras de haberlo empezado mejor.