domingo, 27 de febrero de 2011

Mi primera combustión

Love of Lesbian @ Razzmatazz, originalmente cargada por lalaianohies.


Y ahora que has visto el escenario, imagina mi primera combustión susurrada o cantada a grito por todos los presentes...

Seis años después reapareces y hablando sola
resumes tu noria de vida en un solo café.
Y curado al fin, me permito el lujo de observar
tu pelo raro y creo que ahora fumas demasiado.
Y hablas como si te hubiera preguntado
de quién te vengabas todo el tiempo que yo estuve a tu lado.

Y aun no sé a qué diablos viene ahora tu llamada,
tiembla tu cuchara y eso nunca queda bien.
Di, di la verdad, llevas tiempo sin romper muñecos.
Pasados unos meses alguien me ajustó de nuevo
y queda un poco lejos cuando me incendiaste
y ya soplaron las cenizas, volaron las cenizas.

No lo dudes, no me dejé ni una letra.

jueves, 24 de febrero de 2011

Álex

Nos conocimos tan de casualidad que yo ni siquiera lo recuerdo. Se que nos presentó un amigo común, que compartía clase conmigo y veranos con él. Él dice que fue en un conocido bar del centro, un viernes por la tarde, que yo venía de entrenar y entré atabalada, como siempre. No me queda otra que creerle. Pronto fue uno más del grupo, pero no me caía bien, y eso es algo que si que recuerdo. El primer recuerdo consistente que tengo es de una mini discusión. Esta vez es él quien no la recuerda. Cuando lo cuento, dice que soy una estúpida por enfadarme por eso. En la fiesta en que celebrábamos mis 18 años y el fin de la selectividad, se lió empezó a salir con una de mis mejores amigas. Pensé que si a ella le gustaba, no debía ser mal tío. Decidí darle una segunda oportunidad.

El azar quiso que fuéramos compañeros de clase en la universidad, y pronto descubrimos que en el bar había cosas mucho más interesantes que aprender que en una clase de física. Creo que en esa época ya se había convertido en mi mejor amigo, aunque el título oficial lo ostentara otro. Nos peleamos por culpa de una mujer, o quizás de un hombre, o quizás porque si uno peca de bueno, le toman por tonto. Es la única persona a quien he hecho llorar a posta en un lugar público, y la única persona a la que he dejado sola. También es la única persona que después de pedirme perdón, ha demostrado que realmente lo sentía. La única persona que realmente ha conseguido reparar una confianza rota, y que nada sea igual, si no mejor.

Lee todos mis posts, y se engancha tanto que hasta tuvo un fotolog hace tiempo, aunque no era para él. Probó el twitter, que sí le pega, y tras un tiempo de abandono, vuelve a transitar por la vida 2.0. Sabe que, precisamente ahora, tiene que mantenerlo activo. Hemos pasado momentos muy duros juntos. Los suyos, los míos y los de otros. Hemos perdido a gente la vez. Incluso a la que creíamos que era la mujer de su vida. Nos hemos visto tocar fondo y nos hemos ayudado a salir, aunque fuera a patada limpia.

Fue mi primer abrazo aquél ya lejano 13 de Noviembre. No se si fui el suyo en su día, estaba ocupada haciendo fotos. Es tan de la familia que en mi casa le llaman yerno y nuestros amigos, matrimonio. Discutimos como si lo fuéramos, y es un experto en tocarme los cojones. Después de más de 10 años, también es, probablemente, la persona que mejor me conoce. Sabe lo que callo cuando no digo que no estoy bien. Sabe cuando (me) miento, cuando debe preguntar y cuando limitarse a darme un abrazo. Nunca me juzga y se que me apoyaría aunque decidiera dar un golpe de estado, y a él la política se la sople tanto y los follones le gusten tan poco que se largaría del país y me animaría en la distancia.

Ha entrado en la racha positiva que le tocaba. Yo he ganado una amiga y él vuelve a ser feliz cómo hace tiempo que no le veía. Mañana va a ser otra vez su gran día, y como me he hecho mayor, voy a tener que perdérmelo, aunque hoy vamos a ir a comer para celebrarlo, que la nota, a estas alturas, nos da igual. Pasado mañana vuelve a casa. Aunque sea una casa en la que nunca ha vivido y que está a 600 km de la que tiene ahora. Está tan acojonado como ilusionado, aunque no le ha dado tiempo de darse cuenta de ninguna de las dos cosas. Estoy super orgullosa de él y prometo intentar no llorar cuando nos despidamos, aunque sé no voy a conseguirlo. Cuando lea esto, asentirá con la cabeza, sonriendo y preguntándose cuando coño he tenido tiempo de escribirlo.


Calamar, lleva escrito más de una semana. Tú date prisa en encontrar un piso, que me debes una habitación en Madrid.

lunes, 21 de febrero de 2011

Tan sólo un segundo (II)

Cuando él llegó, ella estaba tan reclinada en el banco que hubiera podido mimetizarse con él. Él le reconoció la coleta, se le acercó por la espalda, sin dar la vuelta al banco. Ella no se incorporó, le cogió la nuca, en un abrazo tan tierno como extraño, y se besaron en la mejilla, aunque poco les faltó para hacerlo en los labios. Él se quedó aturdido y cuando ella se levantó, no acertó más que a besarle la otra mejilla, esta vez más cortés, más distante. 

Ella no le devolvió el segundo beso, nunca daba dos besos a la gente importante, aunque siempre se los dejaba dar. Él hablaba deprisa, sin decir nada en concreto, moviendo mucho las manos, cómo siempre hacía cuando estaba nervioso. Ella sonrió al identificar ese tic que había quedado guardado en algún rincón de la memoria. Él se puso más nervioso al darse cuenta y exageró el gesto, consiguiendo que a ella se le escapara una carcajada que le recordó a las de años atrás. Hubiera podido pasarse horas haciéndola reír.

Empezaron a andar sin rumbo fijo y sin prisas, como solían hacer cuando se conocieron. Habían pasado años desde la última vez, pero ninguno de los dos lo mencionó. Ninguno recuerda muy bien de quien fue la idea, pero acabaron pidiendo comida para llevar y siguieron el paseo hasta casa de ella. Él no encontró el portal, pero recordaba el piso. Había pasado tanto tiempo que si el perro no hubiera sido de cerámica tampoco le hubiera reconocido.

Comieron, rieron, y hablaron de todo y de nada. Hasta que se quedaron callados.

sábado, 19 de febrero de 2011

Primos

Aviso: Este post cuenta detalles de Primos. Si no has visto la película, te recomiendo no seguir leyendo.

A veces vas a ver una película sabiendo que será para ti. Especial. Y lo confirmas atragantándote con las palomitas antes incluso de que aparezca el título en pantalla. Cada secuencia, cada dialogo, tiene tantos pares de huevos que serías capaz de enamorarte hasta de Miguel.

Y entonces aparece Martina, y está tan guapa y es tan feliz con su vida que entiendes porqué no quiere que lo de Diego sea real. Ha vuelto a por ella porque Yolanda le ha roto el corazón, y sabe que si ella vuelve, él se irá detrás. Por eso, aunque Diego se mienta a si mismo diciendo que es real, ella no se atreve a creérselo. Sabe que estará llorando antes incluso de que le haya dado tiempo de volver a quererle.

Y de repente, en una escena cualquiera te das cuenta de que tienes los mismos zapatos que Martina. Y te entra vértigo. Y ríes con cada tontada, y lloras ante lo que ya sabías que iba a suceder. Y vuelves a sonreír pensando en la piedra que también quedó en tu mano. Y no puedes evitar llegar a casa pensando que si Primos hubiera sido un documental, Diego no se habría comido el sobao.

jueves, 17 de febrero de 2011

Teorías

Publicado originariamente en Fotolog, el 4 de Mayo del 2008



- En momentos como este te odio, lo sabes no?
- Pues ten cuidado, que dicen que del odio al amor hay un paso
- Ñeñeñeñe
- Lo digo en serio... No te vayas a enamorar de mi, al menos, no ahora que las mujeres me han convertido en un cabron más
- Tú sabes que dicen que la fama no vuelve gilipollas a la gente? Que solo descubre a los que ya eran gilipollas antes de ser famosos... Pues igual con los hombres pasa un poco igual
- Me gusta más otro ejemplo: El metal tiene su forma natural, y en las herrerías le cambian la forma a base de calentarlos y hostiarlos... y no descubren su forma natural, se la cambian.
- Y del próximo calentón qué saldrá? Espada o herradura?